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Cuando un niño/niña le confía a un adulto que ha sufrido abusos sexuales, el adulto puede sentirse muy incómodo y puede no saber qué decir o hacer. Se deben seguir las siguientes sugerencias para responderle a los niños que dicen haber sido abusados sexualmente:
QUE DECIR
Si el niño de alguna manera indirecta indica que ha sufrido abuso sexual, aliéntelo a hablar libremente de lo que le pasó. No haga comentarios pasando juicio.
· Demuéstrele que usted lo comprende y que toma muy en serio lo que dice. Los niños que tienen quien los escuche y comprenda reaccionan mejor que los que no lo tienen. La respuesta a la revelación de abuso sexual es crítica para la habilidad del niño para resolver y sanarse del trauma del abuso sexual.
· Asegúrele al niño que hizo bien en decirlo. Si el niño tiene una relación cercana con el que lo abusa, se sentirá culpable por revelar el secreto. El niño se sentirá aterrado si se le ha amenazado con hacerle daño a él o a su familia como castigo por divulgar el secreto.
· Dígale al niño que él/ella no tiene la culpa por el abuso sexual. La mayoría de los niños tratando de hacer algún sentido del abuso piensan que ellos fueron la causa del abuso o se imaginan que es un castigo por cosas malas (reales o imaginarias) que hicieron.
· Finalmente, ofrézcale protección al niño, y prométale que hará de inmediato todo lo necesario para que el abuso termine.
QUE HACER
Si el niño ha contado lo ocurrido o aparecen signos alarmante como los arriba señalados ante todo hay que proteger al menor y remitirlo cuanto antes a exploración psicológica. En estos casos es mejor dejar el caso en manos de profesionales especializados y no saturar al niño con preguntas sobre lo sucedido. Los profesionales también se encargaran de orientar a la familia.
Ante la duda, siempre es preferible explorar al niño. La exploración psicológica se realiza con todo cuidado y aunque la sospecha no sea fundada, para el niño no habrá ninguna repercusión psicológica ya que el experto antes de la exploración concerniente a los abusos sexuales hará las entrevistas pertinentes para valorarlos de manera indirecta sin interrogar al menor sobre los hechos.
Aunque la mayor parte de las acusaciones de abuso son verdaderas, puede haber acusaciones falsas en casos de disputas sobre la custodia infantil o en otras situaciones. En algunas ocasiones la corte puede pedirle a un perito que emita un informe psicológico que le ayude a determinar si el niño/niña está diciendo la verdad.
Cuando el niño/niña tiene que testificar, se deberian tener consideraciones especiales para evitar la victimización secundaria que el declarar ante un tribunal podría suponer para el menor (tales como el uso del video para grabar el testimonio, pausas frecuentes, la exclusión de espectadores o la opción de no tener que mirar al acusado que puede situarse tras un biombo).
Los adultos, dada su madurez y conocimiento, siempre son los culpables en los casos de abuso. Nunca se le debe de echar la culpa al niño que ha sido abusado.
Cuando el niño hace una confidencia a alguien acerca del abuso sexual, es importante darle apoyo y cariño; éste es el primer paso para ayudar al niño a que restablezca su confianza en los adultos.
Adaptado de respondiendo al abuso sexual
a los niños y adolescentes
Información para la Familia que desarrolla y distribuye la American Academy of Child and Adolescent Psychiatry (AACAP). Las hojas de Información pueden ser reproducidas para uso personal o educativo sin necesidad de una autorización escrita previa.




